Gritos, ruidos, golpes y demás parientes
Parecen algo asociado al momento en que decides que has perdido suficente el tiempo y es hora de ponerse a estudiar. Están al acecho y no dudan en aparecer, en cualquiera de sus formas.
Ahora mismo el vecino está martilleando la pared. No le deseo ningún mal porque realmente me proporciona la excusa perfecta para seguir sin hacer nada, pero hay que conservar las apariencias. Señor… ¡guárdese el martillo por el culo!




Gritos, ruidos, golpes y demás parientes… te lo cambio por la semana que he pasado escuchando la canción del PSOE bajo de casa, menos mal que ayer se acabó el dar por saco hasta dentro de dos años.
Hombre, eso entra dentro de “demás parientes” xD
La verdad es que no se lo deseo ni a mi peor enemigo,he sufrido cosas parecidas -una furgoneta del SOE en campaña electoral durante hooooras frente a mi instituto-, pero vivir encima de una sede tiene que ser lo peor. Mis condolencias.