II
Hoy encontré un trozo de arco iris en una caja de zapatos.
Parece como si lo hubiera pintado un niño con ceras de colores, poniendo mucho esmero para no salirse.
Llamé a Carmen para preguntarle si Pedrito se había dejado olvidado algo después de haber estado guarreando cientos de hojas de papel el fin de semana pasado, mientras ella me ponía al día de los cotilleos familiares. La respuesta fue negativa, no echaban nada en falta.
Ya me lo esperaba, no tiene sentido que el pequeño Pedro hubiera escondido su trozo de arcoiris en la última caja de zapatos del armario. Aunque con tal terremoto nunca se sabe.




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