III
Hoy encontré un trozo de arco iris en una caja de zapatos
Es justo la mitad, de un sello de cuatro. El troquelado raspa la yema de mi dedo índice al examinarlo a trasluz.
Me pregunto si aún servirá para llegar al otro lado, dónde espera un caldero lleno de monedas de oro. Quizá el duendecillo verde que lo protege no esté de humor.
Pondré a los Beatles, mientras decido qué hacer.




Pues cuando estructuro textos evolutivos pierdo bastante, abuso mucho del punto y seguido (aunque me gusta bastante) y me desoriento. Me gustan más los dos textos de Federer, será que el maestro me inspira. Cuando venga de viaje que me voy unos días me leo tu blog que no sabía que tenías. Tiene buena pinta.
Y no te vengas abajo que algo te he leído de que no te están saliendo bien los exámenes. Optimismo.
Un abrazo.