II

•Junio 16, 2009 • Dejar un comentario

Hoy encontré un trozo de arco iris en una caja de zapatos.

Parece como si lo hubiera pintado un niño con ceras de colores, poniendo mucho esmero para no salirse.

Llamé a Carmen para preguntarle si Pedrito se había dejado olvidado algo después de haber estado guarreando cientos de hojas de papel el fin de semana pasado, mientras ella me ponía al día de los cotilleos familiares. La respuesta fue negativa, no echaban nada en falta.

Ya me lo esperaba, no tiene sentido que el pequeño Pedro hubiera escondido su trozo de arcoiris en la última caja de zapatos del armario. Aunque con tal terremoto nunca se sabe.

Canción de otoño en primavera

•Junio 15, 2009 • Dejar un comentario

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer.

Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña, en este
mundo de duelo y aflicción.

Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé…

Juventud, divino tesoro
¡ya te vas para no volver…!
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer…

La otra fue más sensitiva,
y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía…

En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé…
Y le mató, triste y pequeño
falto de luz, falto de fe…

Juventud, divino tesoro,
¡te fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer…

Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón

poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad:

y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!…
Cuando quiero llorar, no lloro,
¡y a veces lloro sin querer!

¡Y las demás!, en tantos climas,
en tantas tierras, siempre son,
si no pretexto de mis rimas,
fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo terco,
mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris me acerco
a los rosales del jardín…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!…
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer…

¡Mas es mía el Alba de oro!

Rubén Darío

***

La verdad es que esta poesía no viene a cuento si no la explico. Resulta que mi abuela me la recitó el otro día. Entera no, pero casi, lo de su memoria es un prodigio. No sé como salió en la conversación, pero fueron prácticamente sus palabras de despedida y quería recordarlas. Por eso esta injustificada actualización de blog, porque en última instancia este espacio es por y para mí y me parece una gran manera para acordarme de ese momento en el futuro

I

•Junio 14, 2009 • Dejar un comentario

Hoy encontré un trozo de arco iris en una caja de zapatos.

Es suave, y brilla a poco que haya algo de luz. Me pregunto de dónde habrá salido. No sé si llamar a Juan para contárselo, seguro que le suena raro y no me cree. Juan nunca se toma en serio estas cosas.

Lo mejor será que lo vuelva a dejar donde estaba.

Salamander

•Junio 13, 2009 • Dejar un comentario

A la expectativa

•Junio 12, 2009 • Dejar un comentario

Cambio de ciclo en el equipo, cambio total. Los entrenadores se van, y dos de mis compañeras deciden que lo suyo entre los aros se ha acabado.

Una de ellas es mi lazo más fuerte con el equipo, a pesar de la diferencia de edad, siento que es la única que entiende mi afición por el cine o la literatura y no me ve como un bicho raro por ello como las demás. La otra, una poste como hay pocas, la dinámica de los entrenamientos va a ser muy distinta sin ella. Fuerza y garra son palabras que utilizaría para definirla, con su 1.79 de estatura hace el doble que tías que llegan al 1.90. No se le puede reprochar nada, va a empezar sexto de medicina, mucho que ha aguantado hasta ahora.

En cuanto al entrenador, no sé que pensar. Es del club, pero yo llevo tan poco tiempo aquí que no sé nada de él. Cuando nuestros jefazos este año dijeron que lo dejaban me hice ilusiones que vienese uno de los tíos que me parece que mejor sabría llevar este equipo, pero finalmente no ha sido así. Como reza el título, completamente a la expectativa estoy con el nuevo, pero las vibraciones no son demasiado buenas, las peores desde que Óscar, mi entrenador de primer año de junior y el mejor que he tenido, lo dejó -lógico que abandonase por otro lado-. Había puesto el listón tan alto que cualquiera que viniese lo iba a tener difícil, pero como me fui del club el cambio fue más radical y en cierto modo estaba más preparada.

Veremos como termina todo esto. Espero que bien.

Coincidencias, estados de ánimo y planes

•Junio 11, 2009 • Dejar un comentario

¿Diriais que es el mismo funicular?

Yo la verdad, lo hubiera pensado. Estaba buscando fotos de Barcelona, en blanco y negro, por que quería que dieran sensación de misterio y me encontré con esa. Inmediatamente pensé en el funicular de otra ciudad, la segunda, que no os la voy a decir, a ver si adivinais cuál es. Podría decir que hay premio, pero la verdad, no sé que le daría al que lo acertase, es demasiado fácil. Hay alguien que lo sabe por que se lo he dicho yo, asique espero que ese alguien no lo diga, compro su silencio con un abrazo ;)

Coincidencias. Hacen la vida más bonita. Son parte de todos esos pequeños detalles que te hacen sonreír hasta cuando menos ganas tienes.
Como un gesto, una mirada, un susurro, una caricia… que no cuestan nada, pero que valen mucho, aunque no se pueden comprar.

Estoy triste y alegre a un tiempo, depende del segundo, depende de en quién o en qué piense. ¿Existe un estado intermedio entre la alegría o la tristeza o solo existen los extremos? ¿Son los detalles lo que hacen que pasemos de un extremo al otro?

Tengo ganas de viajar, de dejar lo triste atrás y de coger lo alegre de la mano, tirar de él y llevarmelo conmigo. Creo que París queda descartado, por un tiempo. Me han dicho que es mi verano de Interrail, me lo tendré que creer, a ver si mis padres también. Que se acabe ya este curso. Que me lleve el viento lejos, muy lejos. Quiero perderme por las calles de alguna ciudad y saber que soy independiente, aunque sea una ilusión y tenga que volver a la realidad. Pero necesito sentir eso este verano.

No tienen mucha relación unos párrafos con otros, pero así de desordenada está mi cabeza ultimamente.

Saludos tristes y alegres a la vez. Quedaos con los que más os gusten. La mayoría elegireis los alegres, pero antes pensad en la belleza que tienen las cosas tristes.

Publicado en mi fotolog el 7/12/06

***

En cierto sentido, me veo muy reflejada en las palabras de aquel día. Sigo queriendo viajar, a todos lados y apenas he ido a un par de ellos desde que escribí esas palabras. Hace tres años, París quedó descartada por un tiempo. Aún no he visitado la ciudad de la luz. Era mi verano de interrail, já. Llevo desde entonces con ese viaje en al cabeza y tampoco este verano se cumplirá.

Esta vez no tengo planeado ningún viaje durante los meses estivales. Quizá me vaya fuera con mis padres, pero solo si las compatibilidades de fechas lo permiten, es una muy remota posibilidad. Julio y agosto van a estar determinados por el trabajo y el estudio, ya sea en Madrid o en Gijón. Hay que pagarse los “caprichos”…

Alive

•Junio 9, 2009 • Dejar un comentario

Me pidieron que diera señales de vida después de ir a la muerte. Probablemente quién me lo pidió no pase por aquí, pero no puedo perder la oportunidad de poner esta previsible -aunque no por ello menos grande- canción.

3/3 completado. Morir ha sido duro.

I cannot answer this question…

•Junio 8, 2009 • Dejar un comentario

Genio y figura el pequeño Calvin :D

1/3 completado.

Cuenta atrás

•Junio 7, 2009 • Dejar un comentario

Trece horas y treinta minutos quedan para comenzar el primer examen de una serie de tres que se sucederán en las veinticuatro horas siguientes al pistoletazo de salida.

Sálvese quién pueda. Las mujeres y los niños primero.

Ten, nine, eight, seven, six, five, four, three, two, one… Liftoff

Gritos, ruidos, golpes y demás parientes

•Junio 6, 2009 • 2 comentarios

Parecen algo asociado al momento en que decides que has perdido suficente el tiempo y es hora de ponerse a estudiar. Están al acecho y no dudan en aparecer, en cualquiera de sus formas.

Ahora mismo el vecino está martilleando la pared. No le deseo ningún mal porque realmente me proporciona la excusa perfecta para seguir sin hacer nada, pero hay que conservar las apariencias. Señor… ¡guárdese el martillo por el culo!