Boys are back in town
•Junio 29, 2009 • Deja un comentarioIV
•Junio 26, 2009 • Deja un comentarioHoy encontré un trozo de arco iris en una caja de zapatos.
Lo tiré, no soy partidario de guardar cosas que no sirven para nada.
Fucked Up, Got Ambushed, Zipped In!
•Junio 19, 2009 • Deja un comentarioEsta expresión era usada por los soldados americanos en la guerra del Vietnam cuando se encontraban en una situación comprometida. Aunque en realidad lo que utilizaban era el acrónimo, FUGAZI.
Descubrí esto mientras escuchaba al grupo homónimo y trasteaba un poco por last.fm y me gustó para definir mi estado vital, así que está en facebook, tuenti y demás. Si alguno se lo preguntaba, ya sabe por qué es.
Y por no dejar el blog así tan vacío y soso, pues una cancioncilla de ellos:
Me voy a dormir, que mis piernas lo agradecerán. El photomaratón ha sido agotador.
No one knows
•Junio 18, 2009 • Deja un comentarioPorque nadie sabe lo que pasará mañana.
Porque ha vuelto el concurso de la canción.
Porque ya era hora de que salieran por aquí, que esto no parece mi blog.
Porque es su tema más famoso.
Porque la parte del videoclip con fondo negro fue grabada a la mitad de la velocidad normal, lo que provoca que se muevan de una forma tan extraña, como a trompicones.
Porque Mark Lanegan tiene un papel estelar como tipo inexpresivo, incluso cuando un ciervo le calza una hostia.
Porque Nick es probablemente el mejor bajista que ha pasado por la banda aunque sea un calvo loquérrimo.
Porque Dave Grohl es el puto amo.
Y porque Josh es… DJOSH.
We get some rules to follow
That and this
These and those
No one knows
We get these pills to swallow
How they stick
In your throat
Tastes like gold
Oh, what you do to me
No one knows
And I realize you’re mine
Indeed a fool am I
And I realize you’re mine
Indeed a fool am I
Ahh
I journey through the desert
Of the mind
With no hope
I found low
I drift along the ocean
Dead lifeboats in the sun
And come undone
Pleasently caving in
I come undone
And I realize you’re mine
Indeed a fool am I
And I realize you’re mine
Indeed a fool am I
Ahhh
Heaven smiles above me
What a gift here below
But no one knows
The gift that you give to me
No one knows
III
•Junio 17, 2009 • 1 comentarioHoy encontré un trozo de arco iris en una caja de zapatos
Es justo la mitad, de un sello de cuatro. El troquelado raspa la yema de mi dedo índice al examinarlo a trasluz.
Me pregunto si aún servirá para llegar al otro lado, dónde espera un caldero lleno de monedas de oro. Quizá el duendecillo verde que lo protege no esté de humor.
Pondré a los Beatles, mientras decido qué hacer.
Penique de cumpleaños
•Junio 17, 2009 • Deja un comentarioAyer este rinconcito de internet cumplía un año. Un año que no es un año a efectos prácticos porque a lo sumo habrá estado activo cuatro meses, dando muestras de mi proverbial constancia.
Dije hace escasos quince días que iba a tratar de ponerle remedio y creo que lo estoy consiguiendo. Aún es pronto para que se convierta en un hecho, pero espero que dure.
Así pues, felicidades atrasadas, unpeniquepormispensamientos. Trabajaré para que vayas madurando.
II
•Junio 16, 2009 • Deja un comentarioHoy encontré un trozo de arco iris en una caja de zapatos.
Parece como si lo hubiera pintado un niño con ceras de colores, poniendo mucho esmero para no salirse.
Llamé a Carmen para preguntarle si Pedrito se había dejado olvidado algo después de haber estado guarreando cientos de hojas de papel el fin de semana pasado, mientras ella me ponía al día de los cotilleos familiares. La respuesta fue negativa, no echaban nada en falta.
Ya me lo esperaba, no tiene sentido que el pequeño Pedro hubiera escondido su trozo de arcoiris en la última caja de zapatos del armario. Aunque con tal terremoto nunca se sabe.
Canción de otoño en primavera
•Junio 15, 2009 • Deja un comentarioJuventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer.
Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña, en este
mundo de duelo y aflicción.
Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.
Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé…
Juventud, divino tesoro
¡ya te vas para no volver…!
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer…
La otra fue más sensitiva,
y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
cual no pensé encontrar jamás.
Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía…
En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé…
Y le mató, triste y pequeño
falto de luz, falto de fe…
Juventud, divino tesoro,
¡te fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer…
Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón
poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad:
y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también…
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!…
Cuando quiero llorar, no lloro,
¡y a veces lloro sin querer!
¡Y las demás!, en tantos climas,
en tantas tierras, siempre son,
si no pretexto de mis rimas,
fantasmas de mi corazón.
En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!
Mas a pesar del tiempo terco,
mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris me acerco
a los rosales del jardín…
Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!…
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer…
¡Mas es mía el Alba de oro!
Rubén Darío
***
La verdad es que esta poesía no viene a cuento si no la explico. Resulta que mi abuela me la recitó el otro día. Entera no, pero casi, lo de su memoria es un prodigio. No sé como salió en la conversación, pero fueron prácticamente sus palabras de despedida y quería recordarlas. Por eso esta injustificada actualización de blog, porque en última instancia este espacio es por y para mí y me parece una gran manera para acordarme de ese momento en el futuro
I
•Junio 14, 2009 • Deja un comentarioHoy encontré un trozo de arco iris en una caja de zapatos.
Es suave, y brilla a poco que haya algo de luz. Me pregunto de dónde habrá salido. No sé si llamar a Juan para contárselo, seguro que le suena raro y no me cree. Juan nunca se toma en serio estas cosas.
Lo mejor será que lo vuelva a dejar donde estaba.




